Lunes 07 de Agosto de 2017
Reducciones guaraníes en la historia de Paraguay
El plano general de una misión jesuita paraguaya era similar a los pueblos españoles. Había una plaza y las calles en líneas rectas, daban a otra más grande y cuadrada donde se situaba la iglesia y junto a ella, a un lado, la residencia de los sacerdotes, llamada colegio.

Las casas de los indios hasta finales del siglo XVII eran frecuentemente cabañas; después casas sólidas de planta baja, construidas de piedra o adobe y cubiertas de tejas. Eran de unos cinco metros por seis y se dividían en varias habitaciones con separadores de caña; eran cómodas para las familias de cuatro a seis miembros. Fuera, un pórtico sobre piedra o pilares de madera que se extendía a lo largo de toda la fachada de manera que se podía caminar por todo el pueblo sin mojarse cuando llovía.

Para facilitar la comunicación y tráfico entre varios pueblos, se abrieron caminos de servicio que abarcaban grandes distancias. Además la espléndida red de ríos servía como excelente red de comunicaciones. La misión tenía no menos de 1000 botes de varias clases solo en el Paraná y otros tantos en el Uruguay, con sus propios embarcaderos. La población variaba mucho en los diferentes pueblos, entre 350 y 7000 habitantes.
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