Lunes 20 de Agosto de 2018
El Fascinante Lago Inle
Todo es insólito y asombroso en este lugar escondido en la remota región de Sham, en Myanmar. El lago Inle ha vivido al margen del mundo que le rodea, con más de sesenta mil almas que pueblan sus riveras y que viven en casas clavadas en el agua, con huertos flotantes y precarias barquitas artesanales. Se trata de uno de los principales atractivos turísticos de Myanmar por su paisaje y por los Inthas, que viven en islas flotantes y que poseen la costumbre o característica de remar con sus piernas; de pie sobre una pierna mientras usan la otra para manejar el remo, o los aperos de pesca.

En su parte occidental las aguas son muy someras y pobladas de jacintos de agua que hunden sus raíces en el barro y crecen sobre la superficie de una manera formidable. Los Intha, suelen arrastrar esa maleza hasta un lugar próximo a sus pueblos, la disponen en largas hileras separadas por canales y la fijan al fondo con estacas de bambú. Pronto la acumulación de sedimentos convierte esas hileras flotantes en auténticos huertos capaces de producir varias cosechas al año de cualquier cosa que se plante. Como las ringleras son tan estrechas, los Intha no necesitan echar pie a tierra para cultivarlas y lo hacen desde sus pequeñas embarcaciones planas, que manejan con una habilidad increíble.

Hay hasta diecisiete pueblos levantados sobre palafitos se cuentan en medio del lago, rodeados de largas hileras de huertas flotantes. Todas las calles y caminos son de agua, así que el trasporte y el mercadeo se hace en embarcaciones que hasta los niños mueven con facilidad desde que tienen cuatro o cinco años. Cuando no cultivan el huerto, los Intha pescan carpas en el lago.

Todo es fascinante en el Lago Inle, pero, a decir verdad, lo que más se disfruta son sus atardeceres, mientras una barca se desliza suavemente por los canales con el motor apagado.
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