Lunes 22 de Octubre de 2018
Naqsh-e Rostam, una Necrópolis Real
A tres kilómetros al norte de Persépolis y en la carretera que va de Shiraz a Isfahan, encontramos Naqsh-e Rostam, lugar donde reposan cuatro reyes Aqueménidas.

La palabra Nasqsh significa imagen y Rostam se refiere al legendario guerrero persa. Dicho nombre al lugar, lo acuñaron los pobladores de este lugar, viendo los relieves Sasánidas que se encuentran justo debajo de las tumbas, y que reflejan imágenes generalmente de batallas libradas por los Sasánidas entre los años 240 y 290 ddC.

Las cuatro tumbas Aqueménidas están excavadas en una pared de roca, a una altura considerable. La primera es probablemente la tumba de Dario II (405 adC), le sigue la de Artaxerxes I (424 adC), la tercera y más imponente es la de Dario el Grande (486 adC); y la última en la cara contigua de la pared de roca es posiblemente la de Xerxes I (465 adC) o su sucesor Xerxes II (423 adC). Se desconoce el porqué dichas tumbas fueron excavadas con una forma cruciforme, quizás simbolizara el imperio, cubriendo los cuatro puntos cardinales, o bien querían representar la figura de Ahura Mazda (la cabeza y el torso, sus alas protectoras, …).

No está claro, pero bien es cierto, que la visión del conjunto es impresionante, y merece una parada.
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